Carta Abierta a Ti II

Posted on 10:10 by Susi | 0 comentarios

Escribo esto entre la feroz ventana que tengo por no haber revisado bien el horario... en los computadores de la facultad, para que pasen por detrás mío cientos (a esta hora más bien un par) de estudiantes leguleyos que, como yo, no tienen nada mejor que hacer que venir a pasar el rato navegando la web. Mientras ninguno lea lo que escribo no me importa.
No quiero escribir sobre ti, siento que anoche me descargué todo lo que podía, así que en estos momentos no soy capaz de ofrecer una selección nueva de sentimientos. Aparte de la rabia, la pena, la decepción, las ganas de olvidarlo todo y la nostalgia...
Nostalgia, sí... ese es nuevo, no había hablado de lo nostálgica que me siento. Más allá de buscar culpables lo que me tiene sin poder conciliar el sueño es lo mucho que te extraño. La dinámica que teníamos, reirme contigo, reirme de ti. Podría enumerar las cosas que te he querido decir estos últimos días pero aún no he aprendido a contar hasta el gúgol. Siento que ya nada volverá a ser como antes, que todos esos planes quedaron atrás, extraño estar comenzando un nuevo semestre y que tu no estés ahí para ayudarme, para retarme por los profes que escogí, para tratar de pestañear y que te invite un cafe. Ya no podré gastar mis tickets (ahora tarjeta electrónica que más de un dolor de cabeza me ha causado) contigo ni planear nuestro imaginario mochileo a machu picchu, no podremos discutir sobre qué lugar es mejor para estudiar si el casino o la biblioteca, no te puedo invitar a la cresta y que tú me repondas con la estrofa de una canción de Arjona.
Ahora es tu cumpleaños, te vi más temprano y no corrí a abrazarte. Tenía todo un plan, iba a ir a tu casa faltando 20 minutos para las 12 con un alfajor de chocolate y una vela, a las doce te iba a dar 20 abrazos, 20 besos, tu regalo y te iba a sacar 20 fotos; te iba a entregar un CD con 20 canciones que me hacen pensar en ti y durante el día te iba a decir 'Feliz Cumpleaños' de 20 formas distintas (una de ellas incluía globos con helio).
Porqué no pasó? Porque anoche lo que hice a las 12 fue rogarle al Camilo que te entregara el regalo en su nombre y no en el mío? Estúpido, no ves que te extraño? Tu ego te ciega tanto que no puedes ver que te amo? A lo mejor no de la forma que quisiste, pero era cosa de tiempo, porqué no me esperaste? En lugar de eso preferiste mantenerte en tu pedestal esperando, seguramente, que yo de nuevo subiría a encontrarte. El problema es que, Neruda me entendió mejor, sucede que me canso, sucede que a veces, como tú, no quiero hacer nada, sucede que me cansé de saltar sola, esperando un amortiguador que no llega, que a mi espada le falta filo, mis espinas romas ya no quieren pinchar a nadie, mi armadura se abolló y mis músculos se agarrotaron. Esta rosa ya no quiere protegerse sola, quiere que por una vez la proteja alguien que, coincidentemente, resultas ser tú.
Te pregunté, vas a saltar? Yo salto. Salta conmigo. Y ni siquiera respondiste, ahora solo me queda seguir viéndote por los pasillos de la facultad, rehuyendo mis ojos que lo único que quieren es encontrarse con los tuyos, sentándote lejos de mi, pero lo suficientemente cerca como para lanzar furtivas miradas que te cuenten qué estoy haciendo, cruzándonos en nuestros respectivos caminos hacia las aulas mas nunca deteniéndose a preguntar 'Cómo estás?'. Es cómico, tengo más relación con tus amigos que contigo, y es que si los conozco y me llevo bien con ellos es gracias a ti. Distintas situaciones me enseñaron que es virtualmente imposible sacar a alguien de tu vida una vez que te tocó de forma tan profunda como lo hiciste tú, pero lo intento y las circunstancias horarias de este semestre me lo impiden. Sobre todo porque sigo pensándote entre códigos y artículos.
Detengámonos un momento a no pensar, si?

...

Posted on 15:58 by Susi | 1 comentarios

Me llamo Susana, vivo en santiago y en calama, nací en arica el 31 de octubre de 1989. Escribo, leo, escucho música, recientemente me rompieron el corazón y tengo un mejor amigo. Mi mundo es como cualquier otro lugar del universo, mi vida es como cualquier otra vida, nada especial ni extraordinario, solo existe.
Me llamo Susana y en un momento de mi vida quise dejarlo todo, quise salir y perderme, aún tengo esos momentos, pero ya no son como solían ser. Tenía un perrito, pero se perdió... y quise aprender a tocar guitarra, pero estoy muy vieja... fui parte de una estadística, un número en un reportaje de televisión, un pequeño puntito en la red de puntos infinitos que es el mundo.
Me llamo Susana y me he sentido sola. Que irónico sentirse solo en un mundo donde viven 6.861.037.226 personas (Y contando) 6.861.037.226 personas que tienen problemas, que lloran, que ríen, que sueñan... algunos son malos, en una guerra eterna contra los buenos, y otros son buenos tratando de erradicar a los malos. Y otros, como yo, no somos ni lo uno ni lo otro, somos personas complejas, que cometemos errores y a veces hacemos las cosas bien... somos la mayoría, los que no tenemos una vida como de las películas, los que no vivimos tratando de vencer las peripecias de un villano que lo único que quiere es destruir al mundo. Según Marvel está Spider-Man tratando de eliminar al Duende Verde... y yo soy una de las muchas transeúntes que no tienen gran participación en ese hecho.
Me llamo Susana y creo en el efecto mariposa. Creo que sin importar cuan mínima sea una acción tendrá un efecto devastador en otro ámbito, creo que todas las decisiones que tomas afectarán el comportamiento del mundo entero. Muchas personas creen eso, pero no muchas son capaces de recordar el momento exacto en que comenzaron a creerlo.
Me llamo Susana y un día hace 7 años miré una foto mía en arica, y atrás, simplemente paseando, estaba un extraño. Un extraño que no le podía importar menos mi vida, que nunca me había hablado, ni siquiera me estaba mirando, no formaba parte de mi círculo; él simplemente estaba ahí cuando el flash de la cámara capturó parte de mis vacaciones el 2001... y se fué. Te has preguntado cuantas fotos tuyas tiene el resto del mundo? De cuantos extraños tienes fotos? A lo mejor estas preguntas no dicen nada así que las pondré de otra forma: Te has preguntado de cuántas vidas has formado parte sin saberlo? Cuántos escenarios has cambiado sin darte cuenta? Por cuántos lugares has pasado dejando tu huella? Tan solo piensa, puedes ser una parte importante de la vida de otra persona y no tienes idea.
Me llamo Susana y a veces me doy cuenta de que no vivo sola. Cada cabeza es un mundo, sí; pero el mundo no es una cabeza. De esas muchas personas eres un porcentaje mínimo... tan solo un poco más que cero. Importas realmente? Seamos honestos, si te mueres, le importaría al mundo? Si desapareces la mayoría del universo seguirá su rutina tal cual fue planeada, menos de un 0,00000000000000001% notará tu ausencia. Aceptémoslo, si tu o yo desapareceremos no causaremos gran impacto, o si?
Me llamo Susana y si desapareces me daría cuenta de tu ausencia, porque por el solo hecho de que estés leyendo esto ya formas parte de mi vida y yo de la tuya, sea quien seas me importaría mucho si te mueres, aunque nunca hayamos hablado, aunque hayas encontrado mi blog por accidente, aunque no tengas idea de quien soy, aunque hayamos hablado poco este año, aunque hablemos todos los días, aunque me caigas mal y yo a ti también, aunque seas ex-compañero de colegio, aunque seas compañero de la u, aunque seas amigo, hermano, primo, vecino, conocido... si tú desapareces, ten por seguro que a mi si me importaría.

Y ya está?

Posted on 17:13 by Susi | 0 comentarios

Y se fué, se marchó para siempre.
Me quedé sentada observando como el espacio entre nosotros se agrandaba cada vez más
Jugamos con fuego y al apostarlo todo perdimos.
"Así es la vida" dicen unos por ahí... no quiero que sea así.
Quisiera gritarte lo mucho que te extrañé, que te extraño
La burda esperanza de que volverás,
las tontas promesas que nos hicimos,
los viajes que planeamos,
las películas que no vimos.
Todo murió, ayúdame a entenderlo.
Y lo peor es que no quiero conversarlo con nadie más que contigo,
tengo ganas de llamarte y contarte lo que ya vivimos,
que me des tus consejos, que me digas cosas lindas,
que me abraces, empaparte los hombros con mis lágrimas,
escuchar Radiohead una y otra vez hasta que las letras no tengan sentido.
Y no puedo...
De aquí que hacemos?
Cómo funciona?
No te vayas, quédate conmigo y convénceme que todo esto fue un mal sueño.

Carta abierta a ti

Posted on 19:11 by Susi | 0 comentarios

Es curioso como los versos son guiados en otra dirección, sin ser tu voluntad. Lo que ha pasado estos días me ha mostrado un mundo que de verdad no conocía, cómo se invirtieron los papeles? Parecías tan seguro hace un par de días y ahora dudas. Te quiero y no tengo miedo, te quiero y aunque no sepa lo que va a pasar estoy lista para vivirlo... contigo.
Sé que cometeremos errores, sé que será difícil, sé que ninguno de los dos quiere sufrir de nuevo, pero tenemos la mitad del camino recorrido. Construimos los cimientos de nuestra relación en forma de amistad y si ha de seguir así, bienvenido sea, si ha de evolucionar, estoy lista; pero no dejes de luchar conmigo, y deja de luchar contra mí.
Vas a saltar? Yo salto, salta conmigo

Posted on 19:09 by Susi | 0 comentarios

Vas a saltar? Yo salto, salta conmigo...

Aventurillas en el Ascensor

Posted on 10:08 by Susi | 0 comentarios

Ayer me subí al ascensor con él y jugamos a pillarnos.
Chocamos contra los espejos y los botones,
sin querer los apretamos todos al empujarnos.
Nos caimos abrazados y nos perdimos entre los primeros dos pisos...
solemos hacer eso, nos damos besos de esquimales y le muerdo el brazo.
Cuando llegamos al tercero ya no nos quedaban energías sino para reirnos,
mi chaleco se rompió cuando intente atraparlo,
besó los moretones que me salieron en el brazo por su culpa.
Y al llegar al cuarto piso ya comenzabamos a enseriarnos nuevamente,
a ponernos el disfraz de abogados, a caer en la realidad.
En la misma realidad que nos dice que aún no es tiempo, que falta un tanto,
que nadie nos presiona, que estamos tapados en separatas,
que nos quedan muchos conciertos por vivir
y en la incertidumbre de si algún día los viviremos.
El quinto piso nos recibió como dos estudiantes normales y compuestos
sin huella alguna de nuestro juego anterior
pero este quedó evidenciado antes de sacar las llaves con un último beso esquimal.

Educación

Posted on 18:15 by Susi | 0 comentarios

Hay cosas que no se enseñan, que se aprenden, que se viven y que se experimentan, pero no se enseñan. Por ejemplo, no me enseñaste a quererte, si lo hubieras intentado a lo mejor no te estaría extrañando, y es que quiero tantas cosas de ti que te extraño mientras hablo contigo.
Aprendí a querer tus lentes Jack, tu chaqueta de cuero con 60°, tu risa escandalosa, tus golpes cuando pasa un volkswagen, tus poleras rayadas, tu afán por las marcas, tus ganas de comer, tu ambición, tu egocentrismo, tus besos sin razón, tus te quiero's al aire, tu insistencia al tratar de sacarme fotos, tus muletillas, tus abrazos, tus mentiras y tus verdades.
Aprendí también que te pareces al principito menos de lo que crees, pero mucho más de lo que yo creía, que eres mejor persona, que no eres tan egocéntrico como aparentas y que ocultas tu inseguridad, que nos gusta Modest Mouse y Radiohead, que hemos coincidido en la vida más veces de las que sabemos, que somos vecinos. Aprendí que me quieres y que yo te quiero de vuelta.
Y tantas cosas por aprender! Quiero aprender de ti, que puedo hacer para apoyarte como tu lo haces conmigo, a convencerte para que te hagas twitter, quiero aprender a besarte y enseñarte a besarme. Quiero aprender a pastizar contigo tardes enteras, quiero cobrarte ese café y esa cerveza y que me cobres los mil besos que me pediste el otro día. Quiero aprender a hacer las cosas bien y quiero enseñarte a esperarme y a tenerme paciencia.
A lo mejor no paso el curso, pero en mi cuaderno estan las lecciones, tus abrazos, tu único beso, tu pecho mojado en mis lágrimas y mis oidos llenos de tu risa, la esperanza de que vengan más, la promesa de mañana y la de ayer, tu fortaleza y tu debilidad... y 6 hojas de mi diario.
Gracias, profesor... por enseñarme a quererlo.